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Guía para el practicante

Astrólogo Nicola Dangelo

Con más de 15 años en la práctica de este oficio (consultor astrológico), mirando en retrospectiva, me hubiera gustado, en etapas tempranas, tener una guía, un compendio a modo de orientación de cómo abordar una consulta astrológica. Y es lo que a continuación esbozaré, desde lo que mi punto de vista y experiencia, es el conjunto de buenas prácticas; una caja de herramientas que ayuden a tener la mayor probabilidad de éxito en una consulta.

Disclaimer: Están fuera del alcance qué técnicas utilizar (no se trata de una guía para la interpretación – coming soon); es decir, no encontrarás: que zodiaco aplicar: tropical, dracónico, sideral, sinóptico, precesional, heliocéntrico o cómo aplicar direcciones ¿primarias? ¿secundarias? ¿terciarias – reversas?) ¿dignidades? basadas en qué tradición ¿Sectas? – qué tipo, qué valoración, ¿dodecatemorias – iniciando en el signo o en el planeta? métodos de cronometría: progresiones, atacires -¿qué clave? ¿estrellas fijas? ¿partes arábigas? ¿aspectos, cuáles longitud y latitud? ¿cuánto de orbe? ¿considero a Plutón y cuando si o no?, y si está es su etapa fuera de la eclíptica? y lilith, kiron, Ceres, Vesta, Sedna, y un largo etc.) Para ello, en el universo astrológico «de moda», hay más que suficiente; amplias ramificaciones, adaptaciones, nuevas creaciones y sorprendentes deformaciones para todo gusto y color. Y siguen en aumento…

A mi modo de ver, la astrología es una Gran Verdad, rodeada de varias capas de mentiras, cuya práctica de esta disciplina (mitad arte mitad pseudo-ciencia no regulada), se convirtió en un oficio sin control, un manicomio donde ya cualquier cosa coincidirá finalmente con algún evento en la extensión de la multiplicidad de conceptos atribuibles a uno o varios factores. Aconsejo al practicante volver a lo básico y desde allí abordar las consultas, en base a la Gran Tradición; no obstante, en el campo de la investigación, todo lo contrario. No hay límites para investigar, probar y sobre todo comprobar con base estadística. Debido a lo expuesto, el retorno de la Astrología a la Academia aun tomará tiempo, aunque ya es estudiada como fenómeno social por la Astronomía Cultural.

Una precisión más: la astrología (conocimiento revelado), que predominantemente practico es Judiciaria, que en su extensión conceptual, sus bases se remontan a la antigua caldea / sumeria y a un instructor llamado Oannes. Esto sumado a la riqueza que nos ofrece la astronomía cultural de los pueblos del mundo y sus mitos.

La astrología judicaria o predictiva que practico es de pronóstico, de compromiso; no busca el quinto pie al gato, ni los porqués del punto negro en el blanco ropaje impecable del héroe, ni las explicaciones fenoménicas o peor aun, buscadas en una o varias vidas anteriores, que no lo niego; pero hoy, no me importa, porque al final del día, el presente contiene el pasado y está cargado del futuro. Judiciaria no se pierde en las elucubraciones psicológicas o psicopatológicas… eso se lo dejamos a los psiconalistas. Finalmente, con todo el respeto que se merecen, hay muy pocos que realmente practican astrología; muchas veces (ni ellos mismos lo saben) lo que practican es astromancia. El agua clara y el chocolate espeso…

A continuación, voy a citar algunos puntos que recomiendo que el practicante debe tomar en cuenta para la ejecución de una consulta astrológica, estructurada en 3 fases: antes de la consulta, durante la consulta y cierre de la consulta.

  1. Antes de la consulta
  1. A estas alturas de los “comportamientos de cristal”, es muy recomendable un disclaimer, asegurando la confidencialidad de la información.
  2. Unido a lo anterior, definir el alcance de la consulta, que no es otra cosa que rayar la cancha. Que si incluye y que no incluye la consulta (muchas veces el consultante entiende mejor lo que no incluye). Ejemplos de preguntas tipo que puedes responder ayuda mucho, y al revés también.
  • Dejar en claro que mi oficio es de astrólogo (¡que atrevimiento! ya que apenas me considero un eterno aprendiz de astrología, la ciencia del cielo). Y esa afirmación tiene consecuencias como que: no soy doctor – no voy a curarte, ni recetarte, tampoco psiquiatra, ni psicólogo, ni consejero espiritual y menos aun adivino (ojo que no tengo nada en contra de los practicantes de esas mancias)
  • La astrología no es una mancia, es más cercana a Urano que a Neptuno, aunque el paisaje actual más van a encontrar hacia lo nebuloso de Neptuno, pero estará cambiando. – A propósito, y de moda, Plutón no ha ingresado a la constelación de aquarius, basta mirar el cielo o usar un programa serio (y gratuito) como Stellarium para verlo. (Si ha ingresado al signo del aguador, pero esa es otra historia)
  • Es un arte sacro que en su convergencia final puede y debe unir saberes, artes y ciencias.

Evidentemente, no voy a resolver nada que el Juez cósmico ya jugó y juzgó en un pronóstico; quizá puedo esbozar o traducir “lo que está bien de lo que no lo está”,  para que el consultante encuentre su mejor estrategia y disfrutar el camino basado en sus fortalezas y maneje sus oportunidades y amenazas.

Los tres primeros pueden ir en un comprimido texto aclaratorio.

  1. Durante la consulta
  • La astrología es la ciencia del tiempo (y el espacio) y precisamente allí radica su preciosa utilidad, casi metereológica para caminar en la vida y así preparar el equipaje para el clima que tocará atravesar. Más del 90% de consultantes no toma acción alguna, pero casi siempre vuelven para contar con estado de asombro lo que en primera instancia pudo ser una negación.

Ayuda mucho a entender este punto y a crear una atmósfera de confianza, acertar el pasado. Si aciertas el pasado, es muy probable que aciertes el futuro y eso es crucial para el desenlace y para entender cómo opera el cosmos en el consultante.

  • El encuadre. Es importante de primera línea, una vez creado el clima de confianza, entender porqué está allí. Qué quiere explorar, qué realmente le interesa.
  • La sutilidad de las palabras, por lo que debiera o pudiera causar. La ética debe primar de principio a fin y reconocer que aun más allá del profundo conocimiento y experiencia, remota e improbablemente puedo fallar y eso implica cuidado, cuidado extremo, porque el consultante, dependiendo de su carácter y mente (evaluar su mercurio) puede ingresar a un bucle de zodiaco mental, a una nebulosa irresoluble que carcome mente y alma ¿Cuándo me voy a morir? ¿Voy a tener hijos? ¿Mi marido me está siendo infiel nuevamente? ¿me debo divorciar? Ante todo esto, recuerde el punto 4: ciencia del tiempo y el espacio.
  • Respondo lo que me preguntan. Menos es más. En primera instancia la cantidad de factores a evaluar una carta puede llevarnos a un compendio de 1440 tópicos (12 casas x 12 signos x 10 planetas (incluye luminarias)), si a esto le sumamos o mejor dicho le incluimos la derivación de casas y luego el dinamismo según el sistema de cronometría que el practicante use, evidentemente el tiempo de estudio puede llevar días o semanas.
  • En línea a lo anterior, es muy recomendable que la consulta no deba durar más de una 1 hora académica. Es inmanejable mantener la concentración en el mismo nivel, provechoso para el consultante y consultor y los demás consultantes del día que requieren la misma “frescura” del consultor.
  1. Cierre la consulta
  • El resumen. Muchas veces, dependiendo de lo que trae la biografía, el consultante ha entrado en negación, shock, ensueño, aun retumban una idea en la que se quedó minutos atrás, lo visualiza, y quizá perdió un momento el timón. Es muy recomendable hacer un breve resumen de lo expuesto (con sutilidad – ver punto 5) remarcando los eventos, fechas, tendencias etc buscando la retroalimentación del entendimiento del consultante. Sin extenderse, resumido, directo, al grano. Blanco y en botella por favor…
  1. El cierre. Hacer conciencia con el consultante de haber cubierto los tópicos del encuadre (ver punto 4) que le interesan explorar, dejando la posibilidad para una futura consulta abordar otro tema que le interese. Dejar muy en claro que allí acaba el alcance de esta consulta.

Bonus

Un punto más: ¿Cuánto debe ser el precio? Difícil respuesta: qué precio le asignarías al valor de tener el mapa de tu vida?

Punto de vista del consultante:

  • ¿Qué precio le pones al valor de la información del devenir del tiempo de tu biografía? ¿Cuánto pagas por “el relato de tu vida”?

Punto de vista del consultor:

  • Seguro que gratis no lo haría (aunque lo he hecho y a veces lo sigo haciendo).
  • ¿Cuánto vale mi tiempo actual y la porción de los años y años, compendios, tratados y pruebas miles de estudios, quizá más profundos que los universitarios que me llevaron incluso a aprender otros idiomas para tomar la fuente?
  • ¿Cuánto es el costo de oportunidad? es decir, si no hiciera la consulta, cuánto valor económico generaría por el uso de ese tiempo para otra actividad promedio, y allí puede estar la clave para el punto de partida del precio.
  • Evidentemente, y no menos importante es la oferta y demanda pero acotada por la relación calidad precio en cuanto y tanto el consultante pueda percibirla.

He tratado de sintetizar una caja de herramientas para el practicante consultor que inicia. Aunque sé que hay muchos puntos que han quedado fuera, considero que estos 10 son el punto de partida para mayor probabilidad de éxito.

Buona fortuna.

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